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Pau Freixas, durante la entrevista con Txerra Cirbián, en 2017 (foto de Ricard Fadrique).

Este viernes, 28 de enero, Movistar+ estrena la nueva serie de Pau Freixas (1973), ‘Todos mienten‘, de la que dan buena cuenta mi antigua compañera y amiga Inés Álvarez en El Periódico y otros muchos colegas en sus respectivos medios. Son unos días de promoción de una producción presente, que yo no tocaré de momento.

Sí que viene a cuento para poder escribir esta entrada, que incide en la carrera en el cine y en la televisión de este cineasta. Un filón con joyas como ‘Héroes‘, ‘Pulseras rojas‘, ‘Citas‘ y ‘Sé quién eres‘. Para echar la vista atrás, reproduzco parte de la entrevista que le hice hace cinco años, el 15 de febrero de 2017, en El Periódico (la podéis leer entera aquí). También me habló de ‘Los misterios de Laura’, una serie que vuelve a estar de actualidad gracias a un reciente telefilme emitido por TVE.

Pau Freixas, entre los actores de ‘Todos mienten’.

Que Pau Freixas parezca un tipo normal y sin ínfulas, quizá se deba a su humildad. Y es que este currante sabe que detrás de su nombre hay un gran equipo, empezando por los responsables de producción y los técnicos, y los actores que llenan la piel de sus personajes.

La conversación que mantuvimos entonces partía del estreno de la estupenda serie de Telecinco ‘Sé quien eres’, para indagar en su papel de ‘showrunner’, palabra en inglés que viene a significar que eres el jefe del cotarro: productor ejecutivo y creador o guionista principal de una serie. Mi compañero Ricard Fadrique hizo las fotos y el vídeo.

–Defíname ‘showrunner’, por favor.
–Es el cargo con el que más me identifico ahora. La persona que se responsabiliza del resultado final creativo de una serie: guion, preproducción, rodaje, montaje y entrega del producto. Y no solo de eso, también de la relación con la cadena y con lo económico, como un productor ejecutivo.

–¿Y qué le gusta más?
–A mí me gusta escribir y estar en la última versión del guion. Hay ‘showrunners’ que solo son guionistas y productores ejecutivos, pero a mí, además, me gusta dirigir para marcar el tono de la serie, y también estar en el montaje final.

Pau Freixas, fotografiado por Ricard Fadrique.

–¿De dónde le viene la afición?
–De pequeño, quizá como mecanismo de huida. En el colegio yo era el típico chaval que suspendía, y tuve que repetir séptimo de EGB. Era la época en que mis padres se habían separado y me tragaba todas las películas que podía. Una monitora del ‘cau’ me dijo: «Y tú, cuando seas mayor, ¿por qué no diriges películas?». Me agarré a la idea y la convertí en mi mantra: «Seré director de cine».

–Usted no llegó a estudiar cine en la ESCAC por poco, pero sí en una FP previa.
–Tras estudiar COU y hacer la selectividad, como no había ninguna carrera de cine hice una FP de audiovisuales en el colegio Sant Ignasi de los Jesuitas de Sarrià, donde también estudiaba mi director de fotografía, Julián Elizalde, con quien aún sigo.

–Al acabar ese curso, ¿qué hizo?
–Nos juntamos Julián, dos chicos de producción y yo y hicimos una peli en cooperativa: ‘Cactus’, en la que liamos a las familias para que nos financiaran. La gente no cobraba y nos llevó unos cuantos años de locura, aprendizaje, inversión y desgaste. Tuvimos la suerte de venderla a TVE, porque debíamos mucho dinero y pudimos salvarnos de la ruina.

Otro momento de la entrevista.

–Tras algún cortometraje y una primera película, hizo una serie.
–Sí. ‘Àngels i Sants’, que vista ahora, tiene millones de errores, pero fue un gran aprendizaje. En el equipo de guionistas estábamos Ivan Mercadé, Héctor Claramunt, Marc Creuet y yo mismo. Un equipazo. Mírenos ahora: Marc, con ‘El rey tuerto’; Héctor, con ‘El crac’, e Ivan y yo, que seguimos juntos, con ‘Polseres vermelles’, ‘Cites’ y ‘Sé quién eres.

–¿Fue su primer contacto con una teleserie?
–Sí. No me había planteado hacer tele. Hèctor era más favorable. Me dijo un día que mirara ‘24’, la serie de Kiefer Sutherland, y me enganché. Entonces pensé que las series podían molar mucho. Me gustó la posibilidad de poder contar como en una película, pero desarrollando los personajes a lo largo de más tiempo. ‘Àngels i Sants’, que si la ves ahora hay millones de errores, fue un gran aprendizaje.

–¿Encuentra diferencias entre crear para cine y para tele?
–Como motor personal, de autoría, no debería haber ninguna diferencia. A nivel de proceso, es como comparar los 100 metros lisos con un maratón. Una película es una cosa mucho más controlada: son 100 páginas en las que tienes que contar una historia. En una serie española tienes 70 u 80 minutos por capítulo, que si multiplicas por 16 episodios, imagina la cantidad de páginas que tienes que escribir, producir, rodar e interpretar, y a un nivel que ha de ser el de referencia.

–¿A qué se refiere?
–Mis referencias son las series que más te gustan de las que ves en el mundo: ‘True detective’, ‘House of cards’, ‘The good wife’, ‘Perdidos’… Yo quiero hacer ese tipo de ficción, con esa calidad. Y eso es complicado, dada la cantidad de material que has de rodar: si en cine son tres o cinco páginas de guion diarias, en una serie son 13 o 14. Eso ya indica la velocidad de rodaje.

Pau Freixas, con el equipo de ‘Héroes’, en Sitges, 2010 (Foto de Andreu Dalmau, Efe).

–También tuvo un parón reflexivo…
–Estuve un par de años buscando qué era lo que más me apetecía contar y pensé en la nostalgia de la infancia. Fue cuando hice ‘Héroes’. En ese tiempo murió un amigo mío de la niñez y reescribí el guion original de Albert Espinosa para poder hablar del compañerismo y la amistad como mecanismos de defensa frente a los problemas del mundo adulto; la separación de los padres; el colegio al que no me adaptaba; los veranos como espacio de libertad… y ese final, asociado a la pérdida y la muerte en la infancia (…) ‘Héroes’ no puede ser más personal: yo lloraba mientras veía la escena que se rodaba en el monitor.

–¿Y de ahí salió ‘Pulseras rojas’?
–Es que con ‘Polseres’ tuve de nuevo esa sensación de que hacía ese viaje personal. Le daba otra dimensión, otra vuelta de tuerca más a ese vínculo de la amistad como espíritu de superación. Partimos de la historia de Albert Espinosa, y las modificamos para que el relato tuviera unos arcos dramáticos interesantes y que provocaron el fenómeno fan que luego tuvimos. ‘Polseres’ tiene una virtud increíble: que habla de un tema muy importante del que es bueno que se hable, y eso Albert lo hace muy bien. Su punto fuerte son los diálogos de los niños, les pone voz casi como si hablaran de Filosofía, y ese es su gran talento. Hacíamos héroes de esos niños, de forma que otros que estaban enfermos podían proyectarse en pantalla en alguien que era un héroe, no una víctima, historia de superación, icono. Que eso fuera un éxito entre adolescentes fue la hostia.

–Poca gente sabe que usted también estuvo en Madrid rodando ‘Los misterios de Laura‘.
–Durante un par de años estuve rodando capítulos sueltos de ‘R.I.S., científica’, ‘Hermanos y detectives’ y ‘La fuga’. Vi cómo se hacía, cómo funcionaban y cómo eran los productores ejecutivos. Luego, Aitor Montánchez me ofreció dirigir los primeros capítulos de ‘Los misterios de Laura’. Y una vez allí, me dió el título de coproductor ejecutivo. Fue la primera vez que alguien me daba ese rol. Fue un regalazo de Aitor, que fue supergeneroso. Eso me permitió, partiendo de unos guiones cojonudos de Javier Holgado y Carlos Vila, juntarme con los actores y construir los personajes. Es el único mérito que me atribuyo. Acabar de darles el tono, cierto clasicismo, no mover la cámara… Y la gabardina, el bolso, esa forma de preguntar de María Pujalte, como con ingenuidad, como si se creyera al testigo. Lo pilló enseguida. Y si lo piensas, es para estar orgulloso: algo tendrán ‘Polseres’ y ‘Laura’, que han tenido versión americana. Las dos únicas que la han tenido a nivel español.

–Volviendo a ‘Sé quién eres’ [se puede ver en Prime Video], hay quien la ha comparado con ‘Twin Peaks’.
–Es el mejor elogio que nos podían hacer. Buscábamos generar en el espectador la necesidad de saber, que quizá es lo que nos une con ‘Twin Peaks’, qué pasó con Ana Saura como quién mató a Laura Palmer.

Eva Santolaria, en ‘Sé quién eres’.

La charla se prolongó en varios párrafos más, pero no quiero aburriros. Sólo destacar la frase dedicada a la actriz Eva Santolaria (1975), su pareja en la vida real y madre de sus dos hijos, a quien reivindica como analista de guión en ‘Todos mienten’.

Ya entonces me dijo esto: «Eva es muy importante para mí. Ivan Mercadé es el guionista con el que trabajo desde hace años. Pero, a nivel personal e íntimo, a quien le dejo leer los guiones y es un filtro, es ella. Tiene un criterio espectacular. Me ha ayudado que ni te lo explico, desde ‘Héroes’. Me ha acompañado siempre. Yo no sería ni la mitad de lo que soy si no fuera por Eva. Esto lo tengo clarísimo».