El blog del periodista Txerra Cirbián, desde 2005

Etiqueta: Indiana Jones

Todo sobre Indiana Jones, en un libro

El escritor y guionista Salva Rubio acaba de publicar el libro que muchos hubiéramos querido escribir y todos los fans estábamos deseando leer: ‘Tras los pasos de Indiana Jones: objetos mágicos, lugares míticos y secretos de la saga‘, editado por Minotauro (Planeta).

Una obra que, dividida en dos partes, en una de ellas recoge la biografía más extensa y completa del héroe creado por George Lucas y Steven Spielberg, y en la otra, llena de sorpresas y descubrimientos, explica todo sobre las cuatro películas, la serie, las novelas, cómics y videojuegos que llenan el universo del arqueólogo del sombrero y el látigo.

Para saber más cosas sobre el libro, hemos querido charlar con el autor en esta entrevista, que publiqué originalmente en Nosolocine.net

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Indiana Jones en Venecia

Como acabo de encontrar en internet a un fan de como yo de escenarios de películas y estamos en las fechas indicadas, os dejo aquí este regalito de Navidad: un fragmento del capítulo que he dedicado a Indiana Jones en mi libro Venecia de cine y el vídeo de Youtube que lo describe.

Quizá recordaréis que Indiana Jones y su amigo Marcus toman un avión hacia Venecia en busca del padre de nuestro héroe, Henry Jones. Ambos toman un vaporetto del que desembarcan junto a la Basílica de Santa Maria della Salute y allí se encuentran con la doctora Elsa Schneider.

Los tres se adentran en el barrio de Dorsoduro y caminan por la Fondamenta Gherardini, cruzan el Ponte dei Pugni y continúan por la otra parte del mismo muelle hasta llegar al Campo San Barnaba.

Elsa Schneider quiere enseñarles a Indiana y a Marcus la biblioteca donde Henry desapareció mientras buscaba pistas del Santo Grial en la sección de mapas de la ciudad. La imponente fachada de la iglesia de San Barnaba, con la torre de ladrillo detrás de esa biblioteca de ficción.

En efecto, San Barnaba ya no es una iglesia, sino que ejerce la función de sala de exposiciones, con una muestra permanente dedicada a las máquinas de Leonardo da Vinci.

Tras una serie de peripecias en su interior (tumbas, fuego, agua y ratas), Elsa e Indiana logran escapar a través de una alcantarilla, que abren en medio de las mesas de un café de la plaza y salen corriendo, perseguidos por los defensores de la Hermandad de la Espada Cruciforme.

Digamos que el Campo San Barnaba también ha sido el escenario de otras muchas películas, en especial de Locuras de verano, de la que hay también otro capítulo en el libro y que podéis hojear íntegramente y comprarlo, si os apetece, en la web de la editorial Ecos. También lo tenéis en Ecos Travel Books , El Corte Inglés, La Casa del Libro, Fnac, Apple y Google Play.

Elsa e Indy aparecen junto a la Calle de Santa Lucia y los muelles industriales de Venecia, deonde se inician las escenas de una persecución en lanchas por unos canales. Ah… pero el viajero no encontrará esta localización: la verdadera calle de Santa Lucia desemboca en el Rio Terà Lista di Spagna y la Ferrovia. En cambio, en la ficción de Indiana Jones y la última cruzada, esa escena fue rodada en los citados estudios Elstree, días antes, en Inglaterra.

Después de la pelea entre Indy y Kazim, con la gran hélice de un barco detrás de ambos destrozando una de las barcas, la otra motora vuelve hacia el centro tras pasar frente a algunas localizaciones venecianas reales, como el Canal Lavraneri, un lugar situado en la parte trasera Sacca Fisola, una zona tan alejadas que prácticamente no la pisan nunca los turistas. Una vez en el canal de la Giudecca, la barca se desliza frente al hotel Hilton Molino Stucky Venice, que ocupa el imponente edificio de una antigua firma harinera.

La escena finaliza en el Gran Canal, a la altura del Puente de la Accademia. Detrás de los dos hombres, que hablan del Grial, van desfilando lentamente las fachadas de algunos de los palacios de ambos lados, como el Palazzo Venier dei Leoni, que alberga la Colección Peggy Gugenheim, y la bonita fachada del Palazzo Barbarigo. Finalmente, Indy deja desembarcar a Kazim en el muelle del Palazzo Barbaro, donde le explica que su padre está retenido por los nazis en un castillo fronterizo entre Austria y Alemania.

La mejor forma de admirar esos palacetes al borde del Gran Canal es, lógicamente, en una embarcación: la más barata, el vaporetto. También se puede acceder a los muelles más cercanos para observar los edificios desde la orilla contraria. Por ejemplo, el más cercano al último lugar es el Ponte dell’Accademia, mientras que la mejor perspectiva del Guggenheim puede ser desde justo enfrente, en la Fondamente del Traghetto de San Maurizio, muelle al que se puede llegar a través de la Calle Dose da Ponte, no muy lejos de la Piazza San Marco.

Espiando a Spielberg (y 3)

Bueno, hoy os dejo el último capítulo de esta historia y os dejo de dar la vara con Spielberg.
Os explicaba ayer que habíamos intentado ver cómo rodaban una parte de la escena de la moto con sidecar en la sierra de la Alfaguara, dentro del Parque Natural de Huétor, en un caminito que partía de la carretera nacional (la N-342, creo) que iba de Granada a Guadix.
En la película, es toda esa escena de una serie de senderos por donde unos soldados alemanes persiguen en moto el sidecar donde van Indiana Jones y su padre, que tras descabalgarlos se paran en un cruce de caminos para discutir sobre el dietario perdido.
Os aseguro que llegamos a oír el sonido de las motos, pero he de confesar que no vimos nada de esa escena. Eso sí: había guardias controlando el tráfico, que no dejaron que nos acercáramos con el coche. Al cabo de un rato, vimos marchar varios vehículos. Dejamos el nuestro aparcado en la cuneta y nos aproximamos caminando al lugar donde habían estado rodando. Pudimos husmear los restos del falso puesto fronterizo, y poco más.
Así que volvimos a la carretera en dirección a Guadix, a ver si teníamos más suerte.
Cuando llegamos a las proximidades de la estación de tren, había decenas de extras esperando a que les dieran indicaciones.
Ahí sí que pudimos trabajar un poco: Pere, haciendo fotos, y yo, preguntando a los figurantes, algunos de ellos actores aficionados. También había algunos propietarios de gallinas y otros animales que luego aparecerían en la película. Y creo recordar que un par de ayudantes de dirección españoles que coordinaban con megáfonos la coreografía. Llegué a colarme discretamente en el interior de la estación, donde un par de rótulos indicaban Iskenderun, porque Steven Spielberg aún no había llegado. Pero poco después nos echarían de la zona.
Hicimos lo único posible en aquel momento: dimos un rodeo y nos acercamos a unas casitas que estan justo enfrente de la plaza de la estación.

Llamamos a una puerta y le explicamos a una vecina si podía dejarnos ver el rodaje desde su balcón. La mujer fue tan amable, que nos permitió estar en su salón hasta que terminaron de rodar varias escenas, pasada ya la hora de comer. Y nada de abrir de par en par las ventanas para hacer fotos: con la persiana bajada y tirados en el suelo, espiando.
Fue entonces cuando pudimos ver a Spielberg. Dejó en manos de sus ayudantes los movimientos de los figurantes y se limitó a dirigir a los actores principales, el gran Denholm Elliott, que hacía de Marcus Brody y que fallecería en 1992, y el no menos grande John Rhys-Davies como Sallah. Habló con ellos, les dio instrucciones, le explicó al segundo cómo pegar al tipo de la Gestapo que le pide los papeles, y al primero hacia dónde correr.
Todo eso lo vimos escondidos, espiando desde la ventana de esa casita que se ve en la captura de pantalla que tenéis más arriba. Y con el teleobjetivo pudimos tomar esta y otras muchas fotos que sirvieron, por fin, para ilustrar el reportaje que os citaba y convencer a nuestros jefes de que habíamos estado trabajando en aquel viaje, y no gastando alegremente el dinero de la empresa, una sospecha eterna cuando un periodista sale de viaje.

Bé, avui us deixo l’últim capítol d’aquesta història i us deixo de donar la vara amb Spielberg.
Us explicava ahir que havíem intentat veure com rodaven una part de l’escena de la moto amb sidecar a la serra de l’Alfaguara, dins del Parc Natural de Huétor, en un caminet que partia de la carretera nacional (la N-342, crec) que anava de Granada a Guadix.
A la pel.lícula, és tota aquesta escena d’una sèrie de senders per on uns soldats alemanys persegueixen en moto el sidecar on van Indiana Jones i el seu pare, que després descabalgarlos s’aturen en una cruïlla de camins per discutir sobre el dietari perdut.
Us asseguro que vam arribar a sentir el so de les motos, però he de confessar que no vam veure res d’aquesta escena. Això sí: hi havia guàrdies controlant el trànsit, que no van deixar que ens acostéssim amb el cotxe. Al cap d’una estona, vam veure marxar diversos vehicles. Deixem el nostre aparcat a la cuneta i ens aproximem caminant al lloc on havien estat rodant. Vam poder ensumar les restes del fals lloc fronterer, i poc més.
Així que vam tornar a la carretera en direcció a Guadix, a veure si teníem més sort.
Quan vam arribar a les proximitats de l’estació de tren, hi havia desenes d’extres esperant que els donessin indicacions.
Aquí sí que vam poder treballar una mica: Pere, fent fotos, i jo, preguntant als figurants, alguns d’ells actors aficionats. També hi havia alguns propietaris de gallines i altres animals que després apareixerien en la pel · lícula. I crec recordar que un parell d’ajudants de direcció espanyols que coordinaven amb megàfons la coreografia. Vaig arribar a colar-me discretament a l’interior de l’estació, on un parell de rètols indicaven Iskenderun, perquè Spielberg encara no havia arribat. Però poc després ens farien fora de la zona.
Vam fer l’únic possible en aquell moment: vam donar un tomb i ens vam acostar a unes casetes que estan just davant de la plaça de l’estació.

Vam trucar una porta i li vam explicar a una veïna si podia deixar-nos veure el rodatge des del balcó. La dona va ser tan amable, que ens va permetre estar en el seu saló fins que van acabar de rodar diverses escenes, passada ja l’hora de dinar. I res d’obrir de bat a bat les finestres per fer fotos: amb la persiana baixada i tirats a terra, espiant.
Va ser llavors quan vam poder veure a Steven Spielberg. Va deixar en mans dels seus ajudants els moviments dels figurants i es va limitar a dirigir als actors principals, el gran Denholm Elliott, que feia de Marcus Brody i que moriria el 1992, i el no menys gran John Rhys-Davies com Sallah. Va parlar amb ells, els va donar instruccions, va explicar al segon com enganxar al tipus de la Gestapo que li demana els papers, i al primer cap a on córrer.
Tot això ho vam veure amagats, espiant des de la finestra d’aquesta caseta que es veu en la captura de pantalla que teniu més amunt. I amb el teleobjectiu vam poder prendre aquesta i altres moltes fotos que van servir, per fi, per il · lustrar el reportatge que us citava i convèncer els nostres caps i que havíem estat treballant en aquell viatge, i no gastant alegrement els diners de l’empresa, una sospita eterna quan un periodista surt de viatge.

Espiando a Spielberg (2)

El reportaje sobre Steven Spielberg del que os hablaba ayer mismo lo publicamos en El Periódico el 5 de junio de 1988. Tenía dos páginas, unificadas bajo el epígrafe de «El rey Midas del cine, en Andalucía«. La primera era «Spielberg finaliza el rodaje español de Indiana Jones» y la segunda, «Guadix se transforma en la ciudad turca de lskenderun», que podéis leer tranquilamente en PDFs.
Os había dejado ayer con Sean Connery a mi lado, en la recepción del Parador de Mojácar. Ni Pere Monés, el fotógrafo, ni yo nos habíamos dado cuenta hasta ese momento en que comenzaron a entrar todos los miembros del equipo alojados en el hotel.
Al cabo de unos instantes llegó Harrison Ford y al rato, el propio Steven Spielberg.
No recuerdo muy bien cómo fue la cosa, pero la gente del Parador nos dejó campar a nuestras anchas por la parte de acceso común, siempre y cuando no molestáramos a sus clientes y no entráramos en la zona de habitaciones.
Y así lo hicimos. Al poco rato vimos a mismísimo Indiana Jones duchado y vestido con ropa informal, paseando con la que entonces era su esposa, Melissa Mathison, amiga de Spielberg y guionista de ET.
Ford era también un tipo alto, como Connery, y también estaba cuadrado. Se le veía feliz con su mujer y ambos empujaban un cochecito. Supongo que se trataba de su hijo Malcolm, que había nacido el año anterior.
La gente del cine, cuando trabaja, no está para muchas fiestas. Por el bar del hotel no vimos aparecer ni a Connery ni a Spielberg. Al día siguiente todo el mundo se levantaba pronto.
En nuestro caso, teníamos que volver al hotel de Granada en que estábamos alojados y recuerdo que estábamos tan cansados que, conduciendo, tuve un despiste y casi nos empotramos con un camión. Pere tiró del volante y volvimos a nuestro carril. Uf.
Caímos dormidos a las tantas con la idea de regresar a primera hora de la mañana a Guadix, donde nos habían soplado que se iba a rodar una de las escenas de extras más importantes: la de la llegada a Iskenderun del el doctor Marcus Brody, el amigo de Indiana Jones, para encontrarse con Sallah y reunirse después con el aventurero.
Unas semanas antes ya había fotografiado la máquina de tren que veis en esta entrada, que Renfe le alquiló al cineasta para dar ambiente de época.
De paso, queríamos ver el supuesto puesto fronterizo centroeuropeas por donde cruzan Indiana Jones y su padre en moto con sidecar (van hacia Berlín para recuperar el diario), y que se rodaba a pocos kilómetros, en las montañas de Granada.
Cuando llegamos, ya se había marchado todo el equipo… y nos dijeron que aquello lo había rodado una segunda unidad, que la principal estaba en una playa, filmando la escena de Connery y los pájaros. No me encajan las fechas, pero nos quedamos con un palmo de narices.
Teníamos que llegar a Guadix e intentar aprovechar el tiempo. Hasta ese momento no teníamos nada importante entre manos y nuestros jefes estaban impacientes. Además, teníamos el vuelo previsto para última hora de la tarde y no podíamos perderlo.

El reportatge sobre Steven Spielberg del que us parlava ahir mateix el publiquem a El Periódico el 5 de juny de 1988. Tenia dues pàgines, unificades sota l’epígraf de «El rei Mides del cinema, a Andalusia». La primera era «Spielberg  finalitza el rodatge espanyol d’Indiana Jones» i la segona, «Guadix es transforma en la ciutat turca d’Iskenderun», que podeu llegir tranquil·lament als PDFs.
Us havia deixat ahir amb Sean Connery al meu costat, a la recepció del Parador de Mojácar. Ni Pere Monés, el fotògraf, ni jo ens havíem adonat fins aquell moment en què van començar a entrar tots els membres de l’equip allotjats a l’hotel. Al cap d’uns instants va arribar Harrison Ford i l’estona, el mateix Steven Spielberg.
No recordo molt bé com va anar la cosa, però la gent del Parador ens va deixar campar a gust per la part d’accés comú, sempre que no molestéssim als seus clients i no entréssim a la zona d’habitacions.
I així ho vam fer. A la poca estona vam veure mateix Indiana Jones dutxat i vestit amb roba informal, passejant amb la que llavors era la seva dona, Melissa Mathison, amiga de Spielberg i guionista d’ET.
Ford era també un tipus alt, com Connery, i també estava quadrat. Se’l veia feliç amb la seva dona i dos empenyien un cotxet. Suposo que es tractava del seu fill Malcolm, que havia nascut l’any anterior.
La gent del cinema, quan treballa, no està per a moltes festes. Per al bar no vam veure aparèixer ni a Connery ni a Spielberg. Al dia següent tothom s’aixecava aviat.
En el nostre cas, havíem de tornar a l’hotel de Granada en què estàvem allotjats i recordo que estàvem tan cansats que, conduint, vaig tenir una distracció i gairebé ens empotramos amb un camió. Pere va tirar del volant i vam tornar al nostre carril. Uf.
Vam caure adormits a les tantes amb la idea de tornar a primera hora del matí a Guadix, on ens havien bufat que s’anava a rodar una de les escenes d’extres més importants: la de l’arribada a Iskenderun del doctor Marcus Brody, el amic d’Indiana Jones, per trobar-se amb Sallah i reunir-se després amb l’aventurer.
Unes setmanes abans ja havia fotografiat la màquina de tren que veieu en aquesta entrada, que Renfe li va llogar al cineasta per donar ambient d’època.
De passada, volíem veure el suposat lloc fronterer centreeuropees per on creuen Indiana Jones i el seu pare en moto amb sidecar (van cap a Berlín per recuperar el diari), i que es rodava a pocs quilòmetres, a les muntanyes de Granada.
Quan vam arribar, ja havia marxat tot l’equip … i ens van dir que allò ho havia rodat una segona unitat, que la principal estava en una platja, filmant l’escena de Connery i els ocells. No em encaixen les dates, però ens vam quedar amb un pam de nas.
Havíem d’arribar a Guadix i intentar aprofitar el temps. Fins aquell moment no teníem res important entre mans i els nostres caps estaven impacients. A més, teníem el vol previst per a última hora de la tarda i no podíem perdre.

Espiando a Spielberg (1)

El reportaje sobre Steven Spielberg del que os escribía el otro día tuvo su continuación en tres noticias y un reportaje: la primera, «Spielberg adelantará a finales de abril su rodaje en España», publicada el 2 de abril; la segunda se refería al alquiler del antiguo tren que aparece en la película, «Renfe rebajará a Spielberg el alquiler de todo un tren», y la tercera,  «Steven Spielberg rueda ya en Almería Indiana Jones 3», publicada el 18 de mayo. Y ahora hace justo 25 años, el 5 de junio de 1988, publicamos un amplio reportaje del rodaje, en dos páginas, unificadas bajo un epígrafe que decía «El rey Midas del cine, en Andalucía«. Hoy os explicaré algunas cosas más.
Seguir una noticia a lo largo de los meses es algo que sólo los grandes medios puede permitirse. La frase es cierta a medias, porque hay noticias más próximas que son seguidas con resultados espectaculares por compañeros de ámbito local y que afectan a nuestras vidas y a las de nuestros lectores de forma más directa.
Lo de Spielberg era fruto de mi cabezonería y de la visión popular de mi diario. El director norteamericano siempre ha sido uno de mis favoritos y mi propia dedicación al cine me impulsaba a seguir todo lo que hacía, a ver si se me pegaba algo…
Bromas aparte: tenía un buen tema entre manos y no quería soltarlo. Y el diario también había enviado un par de años antes a un compañero al rodaje de El imperio del sol en Trebujena (Cádiz), con lo que ahora repetía la apuesta.
Lo cierto es que un buen fotógrafo, Pere Monès, y yo mismo fuimos enviados a intentar captar algún momento del rodaje de Indiana Jones 3 en las localizaciones previstas en Almería y Granada.
Llegamos al aeropuerto de Granada una mañana, tomamos un coche de alquiler y fuimos lo más rápido que pudimos hacia Mojácar, a unos 200 kilómetros, pero con parada previa en Tabernas.
Preguntamos a quien pudimos dónde estaban rodando la película y fuimos a desembocar en un pequeño aeródromo donde se filmaban las escenas del avión que atacaba a Indiana Jones y a su padre, o sea, a Harrison Ford y a Sean Connery.
No nos dejaron acercarnos lo suficiente y tuvimos que dar un enorme rodeo antes de poder ver algo. Y era poco.
Cuando nos cansamos, decidimos esperar al equipo en el Parador de Mojácar, donde nos habían soplado que se alojaban el director y los actores principales.
Recuerdo que mientras preguntaba al conserje por el tema, oí una voz profunda a mi lado pidiendo la llave de su habitación. Y entonces me di cuenta que el tiarrón con los brazos como mis piernas, que me sacaba más de un palmo, era Sean Connery.
Bueno… mañana os sigo explicando más cosas.

El reportatge sobre Steven Spielberg del que us vaig escriure l’altre dia va tenir la seva continuació en tres notícies i un reportatge: la primera, «Spielberg  avançarà a final d’abril el seu rodatge a Espanya», publicada el 2 d’abril, la segona es referia al lloguer l’antic tren que apareix a la pel·lícula, «Renfe rebaixarà a Spielberg el lloguer de tot un tren», i la tercera, «Steven Spielberg roda ja a Almeria Indiana Jones 3», publicada el 18 de maig. I ara fa just 25 anys, el 5 de juny de 1988, publiquem un ampli reportatge del rodatge, en dues pàgines, unificades sota un epígraf que deia «El rei Mides del cinema, a Andalusia». Avui us explicaré algunes coses més.
Seguir una notícia al llarg dels mesos és una cosa que només els grans mitjans es pot permetre. La frase és certa a mitges, perquè hi ha notícies més properes que són seguides amb resultats espectaculars per companys d’àmbit local i que afecten les nostres vides ia les dels nostres lectors de forma més directa.
El de Spielberg era fruit de la meva tossuderia i de la visió popular del meu diari. El director nord-americà sempre ha estat un dels meus favorits i la meva pròpia dedicació al cinema m’impulsava a seguir tot el que feia, a veure si se m’enganxava alguna cosa …
Bromes a part: tenia un bon tema entre mans i no volia deixar-lo anar. I el diari també havia enviat un parell d’anys abans a un company al rodatge de L’imperi del sol a Trebujena (Cadis), amb el que ara repetia l’aposta.
La veritat és que un bon fotògraf, Pere Monès, i jo mateix vam ser enviats a intentar captar algun moment del rodatge d’Indiana Jones 3 en les localitzacions previstes a Almeria i Granada.
Arribem a l’aeroport de Granada un matí, agafem un cotxe de lloguer i vam anar el més ràpid que vam poder cap a Mojácar, a uns 200 quilòmetres, però amb parada prèvia a Tavernes.
Preguntem a qui vam poder on estaven rodant la pel·lícula i vam anar a desembocar en un petit aeròdrom on es filmaven les escenes de l’avió que atacava a Sean Connery i Harrison Ford.
No ens van deixar apropar prou i vam haver de donar un enorme marrada abans de poder veure alguna cosa. I era poc.
Quan ens cansem, vam decidir esperar a l’equip al Parador de Mojácar, on ens havien bufat que s’allotjaven el director i els actors principals.
Recordo que mentre preguntava al conserge pel tema, vaig sentir una veu profunda al meu costat demanant la clau de la seva habitació. I llavors em vaig adonar que el tiarrón amb els braços com les cames, que em treia més d’un pam, era Sean Connery.
Bé… demà us segueixo explicant més coses.

Spielberg, fa vint anys

Steven Spielberg en Granada, entrevistado por Txerra Cirbián (El Periódico) y Félix Flores (La Vanguardia)

Ara fa 20 anys, Steven Spielberg va estar l’any 1988 a l’Alhambra de Granada, buscant localitzacions per a l’Indiana Jones i l’última croada, part de la qual la rodaria a llocs de les províncies de Granada i Almeria, el maig d’aquell mateix any.
Aquell mes de març, un company de La Vanguardia, en Félix Flores, i jo mateix, com enviat especial d’El Periódico, vam tenir l’oportunitat de seguir i d’entrevistar al famós director després de la seva passejada per l’interior del momument, com deixa constància la foto.
En aquesta primera pàgina
reprodueixo el que vaig escriure en el seu moment sobre la seva visita a l’Alhambra. I en aquesta segona pàgina, el que vaig publicar del rodatge a Almeria, que va ser molt divertit i que un altre dia us explicaré.

Spielberg, hace veinte años

Steven Spielberg en Granada, entrevistado por Txerra Cirbián (El Periódico) y Félix Flores (La Vanguardia)

Hace ahora 20 años, Steven Spielberg estuvo, en el año 1988, en la Alhambra de Granada, buscando localizaciones para Indiana Jones y la última cruzada, parte de la cual sería rodada en localizaciones de la propia provincia de Granada y también de Almeria, en el mes de mayo de aquel mismo año.
Aquel mes de marzo, un compañero de La Vanguardia, Félix Flores, y yo mismo, como enviado especial de El Periódico, tuvimos la oportunidad de seguir y entrevistar al famoso director, después de su paseo por el interior del momumento, como deja constancia la foto.
En esta primera página reproduzco lo que escribí en su momento sobre su visita a la Alhambra. Y en esta segunda página, lo que publiqué sobre el rodaje en Almería, que fue muy divertido y que otro día os explicaré.

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