Hace unos días hablaba de Noruega, dónde estuvimos una semana y media de vacaciones.
Aprovechando la estancia, el pasado domingo, día 13, publiqué un pequeño reportaje en el diario El Periódico, que podéis encontrar en formato pdf en este enlace o en formado de texto puro y duro en En Profundidad.
Recuerdo que días antes de empezar el viaje pedí consejo a los compañeros de la lista del Internauta. La respuesta fue muy positiva: a todo el mundo nos gustan los países nórdicos.
Algunos, como Joana, Erinska y Joan, me dieron todo tipo de consejos y unos itinerarios que seguí en buena parte. Gracias a ellos pude planificar bastante bien el viaje, al margen de agencias.
Cuando ya tenía claro dónde quería ir, el gusano que todo periodista tiene dentro me impulsó a dar un paso más allá… Se me ocurrió la posibilidad de hacer un reportaje sobre cómo ir, viajar y sobrevivir en el país más caro de Europa con un presupuesto español.
Y en este apartado encontré el apoyo de la Oficina de Turismo de Noruega en Madrid, dónde fueron muy amables. Por ejemplo, gracias a su ayuda encontramos el B&B de una familia encantadora del pueblo de Øye, donde se ubica uno de los hoteles históricos más famosos de Noruega, el Union.
El B&B es una granja con una parte de la casa destinada a dar cama (pero no comida, por el momento) a unos precios razonables: 200 coronas por persona y noche (2.500 coronas por todo el apartamento una semana).
Como siempre que se viaja, la parte más bonita y la que mejor se recuerda es la humana; el contacto con la gente… Así descubrimos que la señora de la casa, Edith, había grabado un par de discos –que nos regaló–, que una de sus hijas también cantaba (y realmente bien, a tenor de la grabación que sentimos) y que otra hija era pintora. Y todo esto, en un rincón del mundo, entre fiordos, en medio de Noruega.
Con ellos hicimos una pequeña excursión a una montaña próxima, dónde disfrutamos de un paisaje que no tiene nada a envidiar al de Geiranger y otros fiordos más famosos.
La excursión me permitió descubrir que en Noruega también viven unos animalillos tan pequeños y molestos como… nuestras garrapatas.