El blog del periodista Txerra Cirbian

Categoría: Literatura (Página 6 de 6)

Poema

Es casi migdia quan rebo un correu electrònic de la nostra amiga Marta, mestra, escriptora i poeta.
Ens diu que «avui, La Vanguardia publica un poema meu, breu, en el concurs de e-poemas. Si vols el pots llegir a l’aquest enllaç o a la meva página web«.
El poema de Marta es diu He aturat el vent i, per a qui vulgui llegir-lo ara, diu així:

Sóc la teva absència.
La pell s’ha organitzat en dunes:
relligo dies d’arena
on pinto el teu nom per fer-te mot.
Sóc el teu traç.
Tatuatge líquid sota les parpelles.

Poema

Es casi mediodía cuando recibo un correo electrónico de nuestra amiga Marta.
"Hoy, La Vanguardia publica un poema mío, breve, en el concurso de e-poemas. Si quieres, puedes leerlo en este enlace o en mi propia página web ".
Para quienes prefieran leerlo ahora, el poema de Marta se titula He aturat el vent (He parado el viento ) y dice así:

Sóc la teva absència.
La pell s’ha organitzat en dunes:
relligo dies d’arena,
on pinto el teu nom per fer-te mot.
Sóc el teu traç.
Tatuatge líquid sota les parpelles

Que en castellano podría traducirse de esta forma…

Soy tu ausencia.
La piel se ha organizado en dunas:
Reato días de arena,
donde pinto tu nombre para hacerte palabra.
Soy tu trazo.
Tatuaje líquido bajo los párpados.

Enric González

«Sobre la pinza del bogavante, la esencia de esta historia, se hablará luego. También se hablará luego del inquietante Benjamin Black. Hay que empezar por el principio y…»
Eren les dues primeres línies del reportatge que l’Enric González (EG) publicava aquest dissabte en el suplement Babelia de El País. Em va enganxar i vaig llegir d’una tirada el seu Dublín negro , una llarga entrevista amb John Banville .
Deixo de banda a Banville i que cadascú llegeixi el que li vingui de gust d’aquest escriptor irlandès i em centro en el periodista.
Vaig conèixer l’EG a inicis dels anys 80, a la redacció d’El Periódico de Catalunya, abans que fitxés per El País, on ha desenvolupat una carrera intensa, gairebé tota ella de corresponsal. De fet, va rebre fa dos anys el premi Cirilo Rodríguez, que reconeix la labor dels corresponsals espanyols a l’estranger. Actualment treballa de nou des de Barcelona.
Podeu llegir un parell d’entrevistes digitals en El Mundo i Comunicació 21 , aunque també hi ha algún blocaire que li cita elogiosament, com ara Raúl Cazorla a Radiaciones.
Tot això ve perquè m’agrada la seva prosa, rica però no barroca; generosa, però sense escarafalls; sintètica, però en absolut pobre. M’adono, quan escric, de com és de difícil adjectivar bé, una cosa que només alguns col·legues ho aconsegueixen a la perfecció, com ara el Pau Arenós o el propi EG.
«EG siempre entrega más de lo que uno está acostumbrado a leer en un periodista», deia en Cazorla a la seva entrada, una frase que subscric totalment.
Però, a més, afegeixo un parell de reflexions, no exemptes d’ironia, del propi EG sobre la seva feina, la nostra feina: «L’ofici periodístic està malament, com sempre. Porto 30 anys en això i no ha estat mai bé. Però està millor que la metal·lúrgia, la mineria o la inversió filatèlica; és a dir que té un passar… En aquest ofici es coneix gent estupenda. La culpa de tot és sempre de les empreses, no nostra: no em dirà que això no és reconfortant. Es viu entre alarmes, imprevistos i cabrejos, la qual cosa no allarga la vida, però la fa més entretinguda». Doncs això.

Enric González

"Sobre la pinza del bogavante, la esencia de esta historia, se hablará luego. También se hablará luego del inquietante Benjamin Black. Hay que empezar por el principio y…"
Eran las dos primeras líneas del reportaje que Enric González (EG) publicaba este sábado en el suplemento Babelia. Me enganchó y leí de un tirón su Dublín negro , una larga entrevista con John Banville .
Dejo de lado a Banville y que cada uno lea lo que le apetezca de este escritor irlandés y me centro en el periodista.
Conocí a EG a inicios de los años 80, en la redacción de El Periódico de Catalunya, antes de que fichara por El País, donde ha desarrollado una carrera intensa, casi toda ella de corresponsal. De hecho, recibió hace dos años el premio Cirilo Rodríguez, que reconoce la labor de los corresponsales españoles en el extranjero. Actualmente trabaja de nuevo desde Barcelona.Podéis leer un par de entrevistas digitales en El Mundo y Comunicació 21 , aunque también hay algún que otro bloguero que le cita elogiosamente, como Raúl Cazorla en Radiaciones .Viene todo esto a cuenta de su prosa, rica pero no barroca; generosa, pero sin aspavientos; sintética, pero en absoluto pobre. Me doy cuenta, al escribir, de lo difícil que es adjetivar, algo que sólo algunos colegas lo consiguen, como Pau Arenós o el propio EG.
"EG siempre entrega más de lo que uno está acostumbrado a leer en un periodista", decía Cazorla en su entrada, frase que suscribo totalmente.
Pero, además, añado un par de reflexiones, no exentas de ironía, del propio EG sobre su trabajo, nuestro trabajo: "El oficio periodístico está mal, como siempre. Llevo 30 años en esto y nunca ha estado bien. Pero está mejor que la metalurgia, la minería o la inversión filatélica, o sea que tiene un pasar… En este oficio se conoce gente estupenda. La culpa de todo es siempre de las empresas, no nuestra: no me dirá que eso no es reconfortante. Se vive entre alarmas, imprevistos y cabreos, lo cual no alarga la vida, pero la hace más entretenida". Pues eso.

Perec

Paso por una mesa y veo un libro. Me atraen unas eses que se desploman hacia la base del ejemplar, allí donde pone Montesinos. Y arriba, en un cuadro negro, el autor y el título, en ocre y blanco: Georges Perec y Especies de espacios.
Alguien explica en la contracubierta que estamos, junto a La vida: instrucciones de uso y La desaparición, ante uno de los grandes libros de este famoso escritor francés, fallecido en 1982, cuando le faltaban pocos dias para cumplir 46 años.
Es un texto no traducido hasta ahora, y eso que fue publicado originalmente en 1974.
Así que abro el libro, ojeo una página y otra, y otra. Y llego a una frase, hacia el final del prólogo: «Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse».
Así que decido seguir leyendo.

Muntanya de Llibres

La montaña de libros del título corresponde a la librería Muntanya de Llibres, de Vic.
Librerías de viajes y excursionismo hay muchas, sobre todo en capitales como Barcelona, pero no suelen abundar en las ciudades menos grandes.
No sólo hacen bien su trabajo y son amables y pacientes con el cliente inexperto, sino que organizan charlas, mesas redondas, presentaciones y pases de audiovisuales.
A final de mes, por ejemplo, Sandra Canudas hablará de su libro Manual para viajeras. Más de 100 consejos para recorrer el mundo con éxito. Será el sábado 29, a las 16.00 horas. Una buena forma de disfrutar de un café y una agradable tertulia.

Escritores en la red

Óscar López es un periodista especializado en cultura que se ha unido a ese reducido club formado por Emili Manzano y Joan Barril, entre otros colegas de la televisión, que intenta ofrecer un programa sobre libros no aburrido desde el espacio Página 2, en La 2 de TVE.
López ya había presentado la sección de libros del A vivir que son dos días, de la Cadena Ser, y desde hace años colabora en la revista Qué leer ycon el suplemento de libros de El Periódico de Catalunya.
Precisamente en el último suplemento de este diario, el periodista explica la creciente importancia de internet en la difusión de la literatura y de la labor de los escritores, aunque –curiosamente– cita los nombres, pero no las direcciones que el lector podría consultar.
Afortunadamente, el gran hermano Google nos puede echar una mano a la hora de buscar algunos, como Javier Sierra, Laura Guerrero, Carlos Ruiz Zafón, Matilde Asensi o Arturo Pérez-Reverte, sin olvidar la siempre interesante sección literaria del Club Cultura de la Fnac.

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