Maria Cerezuela y Natalia Millan, en la serie ‘Romi’.

Estrenada hace algunas semanas, pero descubierta por mi recientemente, ‘Romi‘ es una serie policiaca (procedimental, la llaman) que tiene como protagonista a una joven detective sorda y se emite actualmente en Amazon Prime Video. Se trata de una ficción creada por el joven actor y guionista vasco Iker Azkoitia, dirigida por Inés París e interpretada por María Cerezuela y Natalia Millán, entre otros actores, secundarios estupendos. Esta entrada la publiqué originalmente en la web de Nosolocine.net.

Mientras la discapacidad auditiva afecta a millones de personas, no abundan películas ni series donde los protagonistas sean personas sordas. Desde la lejana ‘Hijos de un dios menor’ (1986), que le proporcionó un Oscar a Marlee Matlin, primera actriz sorda en ganar una estatuilla, a la reciente ‘Sorda’ (2025), el drama de Eva Libertad, protagonizado por su hermana Miriam Garlo, candidatas a varios premios Goya, no hay demasiados ejemplos: ahí están ‘La familia Bélier’ (2014) y su ‘remake’ americano, ‘CODA’ (2021); ‘Un lugar tranquilo’ (2018), ‘Sound of Metal’ (2019) y poco más.

Kieron Moore y Rose Ayling-Ellis, en ‘Código de silencio’.

Y si nos referimos a las ficciones seriadas, ‘This Close’ (2018) fue la pionera, al ser creada y protagonizada por personas sordas de Los Ángeles, y poco más hasta la reciente ‘Código de silencio‘ (2025), serie policiaca británica con la actriz sorda Rose Ayling-Ellis, que también es productora ejecutiva, cuyo personaje es experto en leer los labios y ayudar a la policía. Actualmente se puede ver en Filmin. Dejo de lado otras producciones en las que simplemente aparecen personajes sordos.

En este sentido, ‘Romi’ destaca por la presencia protagónica, básicamente, de tres actrices que incorporan el lenguaje de signos como elemento diferenciador y muy importante en las tramas detectivescas, si bien ninguna de ellas es sorda aunque aprendieron a signar. Eso sí, su creador, Iker Azkoitia, trabajó el guión con una amiga suya, la actriz sorda Ángela Ibáñez. Uno de los episodios, además, tiene como núcleo argumental una asociación donde se enseña lenguaje de signos y cuenta con dos intérpretes sordos, Emma Vallejo Canales y Marcos Pereira.

Iker Azkoitia, en el festival South de Cádiz.

Hay que destacar el origen de la producción: el programa educativo ‘Showrunners: Aula de Ficción’, que firmaron en 2018 la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Catalunya (ESCAC) y Mediaset España, un curso profesional dirigido a futuros guionistas que tenía como resultado final la posibilidad de producir el episodio piloto del mejor proyecto. Con buenos profesores y el productor Oriol Capel como tutor, de su primera edición (sólo se han llevado a cabo dos tandas) surgió ‘Detective Romi’ (acortada a ‘Romi’), que fue una de las ideas seleccionadas, en 2021, para su posterior desarrollo.

De esa idea a su transformación en ocho episodios se encargó el propio Azkoitia, ayudado por un equipo de guionistas encabezado por Pau Bacardit, Almudena Vázquez, Efrén Tarifa y Alberto Úcar. La realización ha corrido a cargo de Inés París, quien tras sus inicios junto a Daniela Fejerman (‘A mi madre le gustan las mujeres’, 2002), dirigió luego en solitario filmes como ‘Miguel y William’ (2007) y ‘La noche que mi madre mató a mi padre’ (2016), así como las series ‘El accidente’ (2017) y ‘La valla’ (2020).

¿De qué va la serie y cual es su originalidad? Azkoitia lo resumía así, en una entrevista con el colega Guillem F. Marí: “Romi es Romina Goitia, una detective hipoacúsica, con una capacidad única para interpretar la comunicación no verbal y detectar la mentira. Trabaja en Bilbao junto a su compañera Patricia que, al contrario que ella, es extremadamente disciplinada. Son como la noche y el día. Y mientras investigan la muerte del padre de Romi años atrás, van destapando una peligrosa red de corrupción institucional a la que tiene que hacer frente junto a su madre, Alaia, que es una jefa de investigación criminal de la Ertzaintza”.

La muerte del padre ocurrió en una explosión aparentemente accidental en un barco del puerto bilbaíno y afectó a Romi, que estaba cerca, de forma que quedó sorda. Esa discapacidad la suple con un implante coclear (dispositivo electrónico insertado quirúrgicamente en el que estimula directamente el nervio auditivo y permite la audición en personas sordas), que le permite moverse sin dificultad en un mundo de oyentes. Aunque, a veces, tenga que apagarlo, por exceso de ruido ambiental. Su capacidad de lectura de labios y de detección de mentirosos es, además, un pequeño ‘superpoder’.

Pese a que el creador de la serie es guipuzcoano de Aretxabaleta, la serie está rodada en los preciosos y bien aprovechados escenarios de Bilbao y los alrededores de la capital vizcaina, especialmente, la localidad de Getxo, con su puerto, su club de remo y el cercano puente colgante de Portugalete. También hay un caserio (Iker Azkoitia nació en uno), donde viven las tres mujeres de la familia.

Edurne Azkarate y María Cerezuela.

Esas tres mujeres son las que encabezan el reparto: María Cerezuela (Barakaldo, 1993), mejor actriz revelación en los Premios Goya de 2022 gracias a su trabajo como hija de Maixabel Lasa en la película homónima; su personaje, impulsivo y cabezota, choca en muchas ocasiones con el de su madre, Alaia, la inspectora que encarna Natalia Millán. Además, la veterana Elena Irureta, interpreta a Garbiñe, la abuela de la protagonista y suegra de Alaia.

Otros actores de reparto, secundarios estupendos, son Asier Etxeandia, como jefe de la agencia de detectives; Unax Ugalde, como ambiguo inspector de policía y amante de Alaia; y la joven Edurne Azkarate, tímida y ordenada compañera de Romi, que es toda una sorpresa y también juega con el lenguaje de signos. Todos ellos usan indistintamente el euskera y el castellano en la ficción. Miguel Garcés, como amigo del padre fallecido de Romi; Alexia Hortal, como bella abogada de la agencia; y Jon Olivares, como antiguo ‘camello’ y novio de Romi.

Edurne Azkarate, María Cerezuela, Unax Ugalde y Elena Irureta, en el festival South.

Eso sí, aún siendo una ficción tipo procedimental, con casos autoconclusivos en cada episodio (más la intriga principal, que se alarga los ocho capítulos), también hay unas cuantas escenas de acción, algunas mejor resueltas que otras, pero siempre dignas y estimables, teniendo en cuenta que en la trama aparecen mafiosos, traficantes y asesinos de diverso pelaje.

Aún no siendo una serie muy publicitada, sí fue una de las más aplaudidas en el South International Series Festival de Cadiz, en septiembre pasado, y una de las más vistas de la plataforma durante sus primeras semanas en antena. Un final parcialmente abierto podría dar paso a una segunda temporada.

El equipo de ‘Romi’ en el certamen gaditano.