El blog del periodista Txerra Cirbian

Etiqueta: prensa

El precio de la información

Dominical de El Periodico Ideas+Teletodo de El Periodico

El pasado sábado, 7 de julio (¡San Fermín!) fuimos a desayunar a nuestro sitio favorito. Como suelo hacer desde muy joven, me acerqué al kiosko y compré un par de diarios.
De repente, miré el número de páginas, los suplementos que me entregaban y me dije:

«Dios mío: tanto trabajo dentro y sólo estoy pagando por ello un euro y medio».

Pensad en cualquier cosa que valga ese precio: es un café, menos de lo que os cobran por una cerveza, el precio del cruasán, algo más que el de una barra de pan. Y quise compartirlo con todos vosotros y así me salió este tuiteo:

«Pago con gusto 1,5 euros por 64 páginas de buena y variada información y me regalan una revista. Y aún hay quien dice que un diario es caro!»

Sigo pensando que no somos conscientes del valor de la información, y no sólo hablo de la escrita, que es la que más conozco.
El acceso gratuito a los informativos de radio y televisión, y actualmente, a las numerosas webs que publican noticias de todo tipo ha borrado de nuestras conciencias el precio que cuesta elaborar y trasladar a la ciudadanía informaciones contrastadas y de calidad.
He usado esos dos términos a conciencia: información contrastada y de calidad.
Pescar en la red una noticia, reelaborarla en unos minutos y publicarla cuesta relativamente poco. Acudir a las fuentes, preguntar, indagar, contrastar y elaborar y dar forma (escrita, sonora, visual) a una noticia supone muchas horas, que luego se consume en unos segundos o unas líneas.
Seamos conscientes de ello, amigos.
Por cierto: en una mesa de mi casa dejé hace semanas una de esas revistas que vienen con los diarios los fines de semana, y que no suelo tirar. Anoche aún pude disfrutar con la lectura de un relato corto de Almudena Grandes en su sección Escalera inteerior, el EPS de El País: Una chica con suerte. Probablemente esté en el área de pago de este periódico en internet, o sea que no os puedo dejar un enlace para que lo leáis: yo lo disfruté en el sofá, revista en mano.

Dominical de El Periodico Ideas+Teletodo de El Periodico

Dissabte passat, 7 de juliol (¡Sant Fermí!) vam anar a esmorzar al nostre lloc favorit. Com acostumo a fer des de molt jove, vaig passar pel quiosc i vaig comprar un parell de diaris.
Tot d’una, vaig mirar el nombre de pàgines, els suplements que em lliuraven i em vaig dir:

«Déu meu: hi ha tanta feina a dins i només estic pagant per tot això un euro i mig».

Penseu en qualsevol cosa que valgui aquest preu: un cafè, menys del que us cobren per una cervesa, un croissant, una mica més que una barra de pa… Ho vaig voler compartir amb tots vosaltres i em va sortir aquesta piulada:

«Pago amb gust 1,5 euros per 64 pàgines de bona i variada informació i a sobre em regalen una revista. I encara hi ha qui diu que un diari és car!»

Segueixo pensant que no som conscients del valor de la informació, i no només parlo de l’escrita, que és la que més conec.
L’accés gratuït als informatius de ràdio i televisió, i actualment, a les nombroses webs que publiquen notícies de tota mena ha esborrat de les nostres consciències el preu que costa elaborar i traslladar a la ciutadania informacions contrastades i de qualitat.
He fet servir aquests dos termes a consciència: informació contrastada i de qualitat.
Pescar a la xarxa una notícia, reelaborar-la en uns minuts i publicar-la costa relativament poc. Anar a les fonts, preguntar, indagar, contrastar i elaborar i donar forma (escrita, sonora, visual) a una notícia suposa moltes hores, que després es consumeix en uns segons o unes línies.
Siguem conscients, amics.
Per cert: en una taula de casa vaig deixar fa setmanes una d’aquelles revistes que venen amb els diaris els caps de setmana, i que no acostumo a tirar. Ahir a la nit encara vaig poder gaudir amb la lectura d’un relat curt d’Almudena Grandes en la seva secció Escala interior, del EPS d’El País: Una noia amb sort. Probablement estigui a l’àrea de pagament d’aquest diari a internet, o sigui que no us puc deixar un enllaç perquè ho llegiu: jo ho vaig gaudir al sofà, revista en mà.

Empleos en peligro

En el continuo goteo de personas que desembocan en el desempleo, los periodistas no somos una excepción.
Los últimos en sumarse al paro han sido los colegas del diario gratuito ADN, pero en estos momentos están en peligro los puestos de trabajo del diario Público, en concurso de acreedores (eufemismo de la suspensión de pagos), y buena parte de los de El Punt – Avui, que luchan contra la amenaza de otro ERE (eufemismo de despido masivo).
Hasta MC, la editora de revistas como Penthouse, El mundo de la mountain bike, Ciclismo en ruta y F-1 Racing ha anunciado también una suspensión de pagos.
Es cierto que en época de bonanza económica han nacido nuevos medios de comunicación que han querido participar del gran pastel de los ingresos publicitarios. Y también que ahora, en recesión y con nuevas fuentes de información gratuitas, ese pastel son sólo unas migas a repartir.
¿Supone eso la desaparición del periodismo?
Yo creo que no. La información bien elaborada y bien explicada siempre serà necesaria. El problema estriba en quién paga por realizar esa información. Nosotros y nuestros impuestos son los que, parcialmente, pagamos la de los medios de comunicación públicos. Ahora bien, pocas veces (o ninguna) la radio y la tele estatales o autonómicas son independientes del Gobierno de turno.
En cuanto a los medios privados, los empresarios que hay al frente de los mismos pretenden, como es lógico, hacer rentables sus negocios.
Pero ¿cuándo ha sido negocio la información independiente, la que no depende de los mercados, de los partidos o del poder?
Nunca.
El otro problema es que el ciudadano probablemente no siente la necesidad de pagar por ser informado con independencia. La prensa gratuita (falsamente gratuita, porque también vive de la publicidad) y el vocerío indiscriminado en internet no han ayudado ni ayudan. Esa es una tendencia que hemos de intentar cambiar ofreciendo más calidad que cantidad. Mejorando los productos, no haciendo las mismas cosas que los demás.En el continu degoteig de persones que desemboquen en la desocupació, els periodistes no en som una excepció.
Els últims a sumar-se a l’atur han estat els companys del diari gratuït ADN, però en aquests moments estan en perill els llocs de treball del diari Público, en concurs de creditors (eufemisme de la suspensió de pagaments), i bona part dels d’El Punt – Avui, que lluiten contra l’amenaça d’un altre ERO (eufemisme d’acomiadament massiu).
Fins i tot MC, l’editora de revistes com Penthouse, El mundo de la mountain bike, Ciclismo en ruta i F-1 Racing ha anunciat també una suspensió de pagaments.
És cert que en època de bonança econòmica han nascut nous mitjans de comunicació que han volgut participar del gran pastís dels ingressos publicitaris. I també que ara, en recessió i amb noves fonts d’informació gratuïtes, aquest pastís són només unes engrunes a repartir.
Suposa això la desaparició del periodisme?
Jo crec que no. La informació ben elaborada i ben explicada sempre ha estat necessària. El problema rau en qui paga per realitzar aquesta informació. Nosaltres i els nostres impostos són els que, parcialment, paguem la dels mitjans de comunicació públics. Ara bé, poques vegades (o cap) la ràdio i la televisió estatals o autonòmiques són independents del Govern de torn.
Pel que fa als mitjans privats, els empresaris que hi ha al capdavant pretenen, com és lògic, fer rendibles els seus negocis.
Però quan ha estat negoci la informació independent, la que no depèn dels mercats, dels partits o del poder?
Mai.
L’altre problema és que el ciutadà probablement no sent la necessitat de pagar per ser informat amb independència. La premsa gratuïta (falsament gratuïta, perquè també viu de la publicitat) i la cridòria indiscriminada a internet no han ajudat ni ajuden. Aquesta és una tendència que hem d’intentar canviar oferint més qualitat que quantitat. Millorant els productes, no fent les mateixes coses que els altres.

El futuro de la prensa

Excelente, extenso e intenso artículo de John Carlin en el diario El País: El momento crucial.
Me ha interesado sobremanera un párrafo del periodista:

«Nunca ha habido una mejor época para hacer periodismo escrito, y nunca ha habido una peor para ganarse la vida ejerciéndolo; hay más mercado que nunca, pero menos ingresos. La tendencia se ve con especial nitidez en Estados Unidos, tantas veces precursor de lo que nos espera en el resto del mundo occidental. El panorama es inquietante: la media diaria de ejemplares vendidos allí ha bajado de 62 millones a 49 millones desde que hace 15 años Internet empezó a volverse accesible a todos. Unos 100 diarios se han visto obligados a dejar de imprimir en papel. En el mismo periodo, el número de lectores de periodismo digital en Estados Unidos ha ascendido de cero a 75 millones.»

Y destaco uno de los comentarios que le ha dejado Juan Bernardo, uno de sus lectores, en su web:

«En resumen, entiendo, que en el tiempo, al menos 15 años, coexistirán, se solaparan y se irá ajustando el formato en papel, el formato electrónico y acceso por la red, sin descartar otras posibles sorpresas tecnológicas.»

Lo cierto es que los periodistas hemos de apresurarnos a encontrar una respuesta a los deseos de nuestros lectores, que son muchos… aunque ahora nos lean menos en papel.

Inocentadas

Me pregunto por qué la prensa seria ha dejado de publicar inocentadas en sus páginas el día 28 de diciembre.
Recuerdo haber leído algunas invenciones muy buenas e, incluso, haber participado en la elaboración de alguna de esas noticias manifiestamente falsas, que nos asombraban de puro imposible. No eran informaciones que hicieran daño, sino que te hacían sonreír hasta descubrir, a la mañana siguiente, en qué inocente había sido por pensar que el Real Madrid, por ejemplo, estaba dispuesto a fichar a Guardiola por una millonada.
Ahora sólo algunos diarios de la prensa deportiva mantienen la tradición.
Curioso: esta prensa es la que más vende.

Autocrítica

Moltes vegades els dibuixants, amb els seus acudits gràfics, són capaços de furgar en las ferides. El dibuix d’avui d’Ernesto Rodera, en el diari gratuït ADN, ofereix una curiosa reflexió sobre el món del periodisme, una carregada d’autocrítica.

Autocrítica

Muchas veces los dibujantes, con sus chistes gráficos, son capaces de hurgar en las heridas.
El dibujo de hoy de Ernesto Rodera, en el diario gratuito ADN, ofrece una curiosa reflexión sobre el mundo del periodismo, una viñeta cargada de autocrítica.

Fama

Ah… ens perd la fama, el desig de ser coneguts, que el botiguer de la cantonada ens digui que ens ha vist a la tele, ens ha sentit a la ràdio o ha vist la nostra foto en un diari o una revista.
Ja no és qüestió de fer les coses ben fetes, sinó de figurar, de ser famosos, d’obtenir una parcel·la de poder.
La Internet social, l’anomenada Web 2.0, ens ofereix una alternativa, l’aparent democratització de la plataforma –que no és tal, perquè l’accés a la xarxa tampoc és igual per a tots– a la qual nosaltres mateixos afegim un altíssim percentatge dels continguts.
És possible que aquest mateix article sigui llegit en aquests moments per més persones que gent llegeix un diari. El futur de la premsa passa per oferir al lector allò que no pot trobar a internet. I al revés.

Fama

Ah… nos pierde la fama, el deseo de ser conocidos, que el tendero de la esquina nos diga que nos ha visto en la tele o nuestra foto en un diario o una revista.
Ya no es cuestión de hacer las cosas bien hechas, sino de figurar, de ser famosos, de obtener una parcela de poder.
La Internet social, la llamada Web 2.0, nos ofrece una alternativa, la aparente democratización de la plataforma –que no es tal, porque el acceso a la red tampoco es igual para todos– a la que nosotros mismos incorporamos un altísimo porcentaje de los contenidos.
Es posible que este mismo artículo sea leído en estos momentos por más personas que gente lee un diario. El futuro de la prensa pasa por ofrecer al lector aquello que no puede encontrar en internet. Y al revés.

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