
Ser cristiano es ser de izquierdas. La frase no es una broma, aunque a algunos sectores del catolicismo más tradicional les pueda parecer que lo es, y de mal gusto.
Pero sólo es preciso bucear en las esencias del cristianismo para recordarlo.
El tema me ha venido a la cabeza leyendo la entrevista que hoy publica la revista Sin Permiso con Oskar Lafontaine.
El político alemán, uno de los fundadores del nuevo partido Die Linke (La Izquierda), creado hace cuatro años a partir de varios grupos de izquierda, asegura:
“Por desgracia pocas personas saben que Die Linke es el único partido que conoce la salida de la crisis”.


M’ha arribat una carta signada per Jordi Pueyo, director de Màrqueting Assegurances del RACC, encara que probablement aquest senyor d’ignorar que porta la seva signatura.


